En nuestra vida, y conforme pasan los años, entran y se van personas de tu vida.
Algunas las recuerdas con cariño y otras con tristeza.
Qué a vamos a hacer? Si así es la vida....
Y es que si empiezo a recordar desde los principios de mi vida, desde pequeña pasaba mis días, en una escuela católica.
Pero por las tardes venía lo mejor, claro, llegaba y dormía y luego a la calle, a jugar con mis amiguitos del barrio.
Bastantes por cierto, y nos hacíamos una barra de mocosos, que desde patineta hasta policías y ladrones jugábamos. Y al final el escondido chino, americano o europeo terminaba siendo el mismo.
Que increíbles tiempos, a Tito le tocaba cuidarnos desde la cochera de la casa, y en muchas ocasiones nos vigilaba desde la acera, para que sus nietas preciosas y amadas estuvieran seguras. Y Dios guarde Tito se quedara dormido y Tita lo pescara, por que si no se llevaba su buena regañada.
Y en ese tiempo vino mi primera perdida, mi Tía Abuela por parte materna, Debbie su nombre, ahh si nos chineaba, claro nos mandaba a traer riquísimas botones y chicles en forma de tiritas como macarrón por supuesto en mi país no habían así que era un éxito. Recuerdo que murió en 1989 cuando yo pasaba los 9 años.
Continua la vida, y en ese crecer, continuaba mi rumbo a la adolescencia ya gustándome los chicos y con cierto morbo mis amigos de barrio.
Llega mi segunda perdida, mi abuela paterna.
Ahh por fin, mi vida continua y lo mejor me logro pasar de cole, de uno católico a uno evangélico, y súper bien, nuevas amistades, de ahí muchos que se volvieron mis amigos y 10 años después aun nos hablamos.
Y si recuerdo bien la perdida de Tito cuando cursaba el octavo año del Cole, oh por Dios como me dolió, no puedo explicar como lo extraño y eso que ya ha pasado el tiempo.
Y bueno luego un divorcio, que dolió mas que cualquier muerte.
Por ultimo la partida de Tita hace ya casi un año, a quien no tengo como agradecer todos sus cariños y cuidados.
Termino concluyendo que a pesar de haber perdido personas que he amado en mi vida, he ganado muchas otras más. Y la mas importante sobre todas mi hijo, muchos amigos, compañeros de trabajo que se convirtieron en mis hermanos, y una amiga inseparable, gracias a Dios.
Cada uno de ellos dejaron una huella, me enseñaron muchísimas cosas, y me hicieron muy feliz, los que quedan y siguen siendo parte de mi vida, los disfruto los amo y los llevo conmigo, orgullosa de que sean parte mi vida.
Todas las personas llegaron a mi vida con un propósito.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada